- Activistas señalaron que la mercantilización del futbol genera prácticas de discriminación y violaciones a los derechos de niñas, niños y adolescentes
Zurya Escamilla Díaz | México | 24 de junio de 2026
Las autoridades deben garantizar que el Mundial de Futbol que se desarrolle en México sea libre de discriminación y garantice los derechos de niñas, niños y adolescentes frente a problemas sociales que suelen venir aparejados por eventos de esta magnitud y que les enfrentan a desalojos, desigualdades y violencia.
"La Copa Mundial de la FIFA 2026 representa uno de los eventos internacionales deportivos más importantes. Sin embargo, la experiencia demuestra que los megaeventos deportivos no son neutros. Con frecuencia generan profundas transformaciones urbanas, económicas y sociales cuyos costos y daños son padecidos y asumidos por comunidades locales, particularmente por quienes enfrentan mayores condiciones de desigualdad y exclusión", expusieron.
La organización indicó que las niñas, niños y adolescentrs son titulares de derechos; sin embargo, en los mundiales de Brasil (2014), Rusia (2018), y Qatar (2022) hubo evidencia de desplazamientos a causa de obras de infraestructura, restricciones a la libertad de expresión y reunión, especialmente en sectores históricamente vulnerables.
Durante el foro "Otro Juego es Posible: Mundial 2026 y Derechos de la Infancia", especialistas señalaron que la mercantilización del futbol lleva a la exclusión de amplios sectores de la sociedad del deporte; incremento en riesdos asociados a la violencia, explotación sexual y trata de personas; procesos de gentrificación, encarecimiento de vivienda y desplazamiento de comunidades; aumento de operativos de control, vigilancia y seguridad; subordinación del espacio público y de políticas públicas a intereses corporativos; así como su exposición de menores de edad a prácticas publicitarias, comerciales y digitales cada vez más agresivas
Por ello, la REDIM indicó que el futbol no puede ser solo una mercancía reservada a quienes pueden pagarlo; sino una experiencia comunitaria, educativa y cultural; por ello demandaron que los resultados del Mundial no se midan solo en términos económicos, turísticos o mediáticos, sino en la capacidad de fortalecer derechos humanos y traducirse en beneficios duraderos para los territorios sede.
En consecuencia, exigieron a las autoridades de los tres órdenes de gobierno garantizar la participación significativa, accesible, informada e inclusiva de todos los sectores; prevenir desplazamientos, desalojos y cualquier forma de exclusión; prevenir la violencia, la trata y la explotación sexual de la niñez; protección a sus derechos humanos mediante la regulación de la publicidad; garantizar acceso gratuito y seguro a espacios deportivos.
Mientras que a la FIFA le exigieron implementar una política integral de protección a niñas, niños y adolescentes frente a diferentes formas de violencia; les reconozca como actores clave para aportar propuestas, experiencias y soluciones; garantice que la organización del mundial no contribuya a prácticas de discriminación y desplazamiento; establezca medidas efectivas para prevenir la trata de personas; asegure actividades de patrocinio, publicidad, mercadotecnia asociados al respeto a los derechos humanos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario