La co directora de Tecnologías Ardilleras subrayó que es necesario promover entornos digitales no violentos a través de la educación
Zurya Escamilla Díaz | Tlaxcala | 23 de marzo de 2026
Antes que pensar en restringir dispositivos electrónicos a infancias, es necesario enseñarles a hacer un uso crítico de ellos que les ayuden a ocupar la tecnología de manera responsable, comentó Marlene Betanzos Tapia, co directora de Tecnologías Ardilleras, un proyecto que impulsa el aprendizaje lúdico y promueve el interés de las niñas en la ciencia.
"Es un tema muy complejo, demasiado complejo porque más que ser un problema práctico de quitarle los celulares a los chicos en sus aulas, también repercute en un problema ético y educativo, es decir, ¿qué persona debemos formar? Creo que ésa es la gran pregunta antes de que nosotros tomemos la decisión de quitarles a los niños, niñas o juventudes en las aulas", comentó en entrevista telefónica.
Agregó que es importante que el consumo de las tecnologías se haga desde la reflexión a fin de que las personas usuarias puedan cuestionar sus implicaciones, así como decidir de forma responsable cuándo deben usarlos; pero también respetar reglas y contextos, lo que es importante promover desde el ámbito educativo.
"Debemos ayudar a los chicos y a las chicas a ser conscientes de su entorno, del impacto de su alrededor, del impacto de sus acciones en el entorno, en las otras personas y con todo aquello que le rodea", explicó Betanzos Tapia.
Particularmente, dijo que es importante promover el uso de la tecnología libre de violencia, ya que en la actualidad se observa cómo ésta impacta de manera diferenciada a hombres y mujeres, niñas y niños en el espacio digital; de ahí que sea necesario reflexionar sobre cómo ésta puede afectar a otras personas y también a los propios usuarios en determinados contextos.
En los clubes de ciencias que Tecnologías Ardilleras ha integrado, indica, impulsan este tipo de reflexiones pese a que la mayoría de las niñas que asisten aún no tienen acceso a un celular propio, pues consideran importante partir de estrategias que promuevan la autoregulación del uso de los dispositivos antes de prohibir directamente su uso.
"La tecnología ya forma parte de nosotros; incluso a veces nuestra identidad, es nuestra forma de aprender, sobre todo diariamente. Entonces, no tiene sentido verlo como algo malo porque ya es aprte de cómo vivimos hoy; pero a lo mejo sí aprender a usarlo de forma crítica, consciente y responsable porque también el celular puede apoyar actividades digitales y aprendizajes modernos".
La especialista comentó que ya algunos educadores implementan estrategias de aprendizaje que echan mano de los celulares y de otras formas de tecnología, incluso videojuegos; por lo que insistió en que darle un uso adecuado y promover el pensamiento crítico es la clave respecto al dilema de usar o no estos dispositivos en las aulas.
"Te puedo decir que los videojuegos también pueden ser una estrategia para desarrollar otras habilidades de conciencia con el entorno, con la tecnología, la resolución de problemas, la toma de decisiones y también el pensamiento estratégico. Los videojuegos como las nuevas tecnologías pueden aportar a la educación más allá de que sean buenas o malas".
Marlene Betanzos resaltó que proyectos de divulgación como Tecnologías Ardilleras pueden sumar a esta reflexión en las aulas y a diseñar estrategias que contribuyan a un uso adecuado que influya de manera positiva en el bienestar, en la atención y en el rendimiento escolar; pero que también promueva entornos digitales no violentos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario