Por: S. Nava.
Tlaxcala, Tlax., 8 de febrero de 2016.
“Requerimos de un trabajo en
materia de protección, promoción y defensa”
La Lic. en Derecho Alma Carina
Cuevas Fernández cuenta con maestría en derecho constitucional por la
Universidad de Castilla La Mancha, España, y en derecho penal por la
Universidad Autónoma de Tlaxcala, es Especialista en Derechos Humanos por la
Universidad de Castilla también y Master en Sistema Penal y Problemas Sociales por
la Universidad de Barcelona.
En miércoles pasado concedió una
entrevista a Expediente Político para tratar temas de Derechos Humanos, la
Constitución en el marco de su 99° aniversario y sobre el reciente proceso de
renovación de la CEDH.
¿Qué relación existe entre los Derechos Humanos y la Constitución?
“Toda la relación. Hay una
diferencia entre derechos humanos y fundamentales, desde luego aquí tiene que
ver la Constitución. Los derechos humanos son aquellas prerrogativas que
tenemos todos los seres humanos por el simple hecho de serlo - el derecho a la
vida, a la libertad, la igualdad, etcétera-. Estos derechos tienen un componente
ético, están universalmente reconocidos. Cuando éstos son incorporados a los
cuerpos jurídicos o son positivizados como se le llaman en el lenguaje jurídico,
se convierten en derechos fundamentales, porque están en un documento
fundamental que es la constitución. A partir de esta positivización podemos
nosotros empezar a generar mecanismos de protección para ellos y podemos estar
seguros que se encuentran ahí y que podemos exigirlos.
Ahora bien, las reformas
constitucionales del 2011 nos dieron también otra puerta de entrada para buscar
esta protección de los derechos humanos que es a través de los tratados
internacionales en materia de derechos humanos, la misma constitución establece
que todos los habitantes van a gozar los derechos que establece la constitución
y los tratados internacionales en esa materia.
¿Existe una jerarquía entre los Tratados Internacionales de Derechos
Humanos y la Constitución?
“No hay tal jerarquía. Las reformas
constitucionales del 2011 dan este cambio en la concepción de jerarquía, los
abogados que nos formamos hace algunas décadas, estudiamos una jerarquía de
leyes, vinculada a la teoría kelseniana, la cual nos decía que había una
jerarquía de normas y en la cúspide siempre va a estar la Constitución. No obstante
la constitución si establecía en el artículo 133 que ambos tenían una jerarquía.
En este sentido la Suprema Corte de
Justicia de la Nación ha tenido diferentes criterios y uno de ellos de manera
textual en una de sus resoluciones establece que, los tratados no van a estar
en la misma jerarquía que la constitución sino que van a estar abajo pero si
van a tener una mayor jerarquía que las normas generales de carácter nacional.
Entonces con ese criterio la
mayoría de los abogados estuvimos litigando,
sin embargo con estas reformas se da una vuelta a ese criterio de
interpretación, porque ahora la Constitución y los Tratados van a estar en el
mismo nivel con lo que respecta a los Derechos Humanos. Entonces tenemos un
cambio de paradigma, es decir, ya no tenemos esa pirámide kelseniana sino un
criterio horizontal donde la Constitución y los Tratados van a estar al mismo
nivel.
Aquí hay otro tema importantísimo
también, el cual es el principio
pro-persona, es otra de las novedades que nos da las reformas del 2011,
porque ahora ya no vas a estar midiendo jerárquicamente, sino de bloque
constitucional, porque ya vas a estar considerando lo que más beneficia a la
persona, ahora podemos ver qué beneficia más a la persona, si el tratado, la
constitución o una ley secundaria. Así que la persona se pone en el centro y
buscas la mayor protección a sus derechos.
Como visitadora (con licencia) de la Comisión de Derechos Humanos, ¿cómo
calificas el funcionamiento de la Comisión?
Las Comisiones de Derechos Humanos,
son organismos importantísimos para la vida del Estado, porque resulta ser un
espacio de empoderamiento para la ciudadanía, frente al poder público y a los
abusos que pudieran haber sufrido o bien para buscar la protección y el respeto
de sus derechos antes de que se llegara a
cometer un abuso. Y la otra parte importante es la de promoción de los
derechos humanos, porque si tú conoces tus derechos vas a poder defenderte
mejor.
¿Cuál es tu opinión respecto al proceso de Renovación de la Comisión?
En términos legales podemos hablar
de una falta de certeza jurídica dentro del procedimiento, por las diferentes
acciones o visiones que se fuera dando. Lo cual conociendo de derecho da elementos para poder acudir a otras
instancias en la defensa de nuestros derechos al no estar de acuerdo con
algunos de los actos que se han realizado. Yo creo que el congreso tendrá que
resolver lo que considere, y estoy segura de que encontrará la respuesta adecuada
a este punto de incertidumbre.
¿Cuál consideras que ha sido la principal afectación de que este proceso
se haya alargado?
Como ciudadana muchas veces lo que
buscamos es certeza y credibilidad en las instituciones; esa credibilidad en
las instituciones ayuda a crear una cultura de la legalidad dentro de un estado
de derecho, la ley es clara con respeto a lo que se debe hacer. Creo que en el
cualquier procedimiento, si no existe esa certeza o congruencia en las actuaciones
y no tienes el resultado que se deriva del propio mandato que tiene la ley, te
genera falta de confianza, yo creo que aquí es una pérdida con efectos hacia la
ciudadanía en general. Estamos hablando de una institución y queremos confianza
en las instituciones pues que mejor con pasos que nos den esa confianza de que
se está haciendo todo conforme a lo que establece la ley.
¿Qué crees que haga falta para crear una cultura de los derechos humanos?
Hace falta conocimiento sobre los
derechos humanos, que todos los actores tanto de la administración pública, y
que los tres poderes se comprometan también en este proceso de generar una
cultura en la ciudadanía. Debemos de luchar para que estos derechos se hagan
realidad, y eso es a través de la difusión, del conocimiento y la denuncia
cuando existan violaciones de derechos humanos y del trabajo que cada uno de
los actores políticos se comprometa a realizar desde donde se encuentre.
¿Cuál crees que sea el principal reto que afronta la Comisión para realizar su trabajo?
Si hablamos exactamente en estos
momentos, puedo decir que al interior de la Comisión se está trabajando, se
continúa trabajando, desde luego que una respuesta respecto a quién quedará a
cargo de la titularidad. Creo que la Comisión también comparte algunos aspectos
que tienen otras instituciones en algunos aspectos administrativos, por ejemplo poder llegar a todos esos lugares en donde poco se sabe sobre el tema de los
derechos humanos y su defensa. Algo importantísimo es que ninguna comisión debe
perder ese compromiso que tiene, ese carácter moral.

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