Por: Z. Escamilla
Tlaxcala, Tlax., 21 de enero de 2016.
Ayer, las bolsas
del mundo cayeron ante una persistente disminución en los precios del crudo en
el mundo. Se reportó que el precio había bajado hasta los 18.90 dólares por
barril. Desde octubre de 2014, cuando el precio oscilaba en los 100 dólares por
barril, esta situación no ha cesado y cada día el precio es más bajo.
El diario
financiero estadounidense Economic Times,
hacía un comparativo sobre el costo de la gasolina en ese país, resultado de
tal declive. En él indicaba que el precio de un litro de gasolina podría llegar
a ser el mismo –incluso menos- que el de una cerveza, leche o jugo de naranja.
En India, por ejemplo, alcanzó el precio de una botella de agua.
El lento
crecimiento económico en todo el mundo ha generado que no sólo el crudo, sino
el precio de alimentos y otros productos de consumo se vengan abajo; pues mucha
gente no cuenta con la solvencia suficiente para comprarlos y éstos siguen
produciéndose en grandes cantidades.
Para una
economía como la mexicana, que obtiene el sustento de su presupuesto
principalmente de los ingresos petroleros, esto no deja de ser alarmante. Estos
acontecimientos ya provocaron reajustes y recortes en el presupuesto programado
para este año. Si a esto aunamos el aumento que el dólar ha tenido desde 2015,
el panorama no resulta del todo favorable.

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